Era un partido de pretemporada, un cotejo de preparación para los compromisos por las competencias en la temporada que se avecina. Se denominaba Copa “ Desafío”. El escenario era el Estadio “Malvinas Argentinas” de la ciudad de Mendoza.
Pero a pesar de eso BOCA y River tomaron este derby como si fuera una final de Campeonato. Porque jugaron un gran partido, con mucha emotividad en los dos arcos y un cotejo muy vibrante como hace mucho no protagonizaban los equipos más importantes de este país. Y lo más importante cuando se enfrentan estos dos equipos, no hay amistad que valga, dicho por supuesto en términos y folklore futbolístico.
Hubo un comienzo con un “Román” Riquelme - figura de la cancha - como en sus mejores tardes y noches. Lo primero que hizo en la cancha fué recibir un pase en cortada de Delgado muy preciso, y entrando al área se sacó de encima a Garcet, amagándole primero y enganchando de derecha a izquierda dejando desparramado al juvenil, enfrentó a Comizzo y tirando un zurdazo dúctil, venció el arco de River decretando un antológico gol.
River se vió sorprendido por este gol tempranero y comenzó a subir sus líneas con un tiro que se estrelló en el travesaño por medio de Cambiazzo y un zurdazo apenas desviado por D’alessandro. A Boca le asentaba bien como se presentaba el pleito porque lo esperaba y salía con mucho peligro por intermedio del contragolpe.
Delgado y Riquelme aprovechaban esta situación a tal punto que el “Chelo” tuvo nada menos que tres situaciones para aumentar el marcador, pero el delantero no anda eficáz en la definición últimamente. Se lo vió bastante nervioso a la hora de concretar las situaciones.
Tanto Serna y Traverso, contenían muy bien el medio campo. En la defensa se está viendo una versión mejorada con respecto a la que presentaba Carlos Bianchi. Porque Crosa - debutante en Boca - tuvo un buen trabajo cortando toda pelota que se le cruzaba y además ordenaba a sus compañeros.
Además la presión que intenta imponer el ”Maestro” para que el equipo intente hacerse de la pelota lo más rápido posible, es un muy buen sistema táctico con Guillermo y Delgado haciendo ese trabajo. De a poco Tabárez está encontrando el equipo que pretende para Boca chapa ”2002”. Boca era más. Era el dominador del partido.
Por su parte los de Núñez no encontraban la vuelta al partido. Tanto D’alessandro como así también Ariel Ortega no aportaban nada para el juego de River. Estuvieron ausentes en todo el partido. Luego “Román” ya en la segunda mitad tuvo una jugada que iniciándola él, pasando a cuatro rivales de manera increíble lanzó un derechazo que Comizzo desbarató muy bien.
Parecía triunfo seguro de los “Xeneises”. Pero en tiempo adicionado al reglamentario, tiro libre para River en la puerta del área. Ejecutó Fonseca - debutante - y clavó un zurdazo de calidad poniendo el empate en el final.
Entonces la definición fué por medio de la vía de los penales. River convirtió las cinco ejecuciones y Boca hizo lo mismo, pero a Boca no le cobraron el penal que había tirado Pérez y que fué un gol legítimo, no así interpretado por el Juez “Jiménez” que lo anuló de manera inexplicable. River en el final consigue una victoria muy festejada por su parcialidad.